Buenos Presagios, un libro de Terry Pratchett & Neil Gaiman.
El fin del mundo se puede narrar de muchas maneras pero nunca había pensado y mucho menos imaginado que este libro lo hiciera tan divertido.
Todo comienza con la llegada del recién nacido que hace que tanto el bando de los demonios como el de los ángeles se tambalee. Y en el medio de todo el meollo un Ángel llamado Azirafel y un demonio llamado Crowley que no están por la labor de que llegue el fin de mundo.
El libro en si se lee sin que te descuenta, sobre todo en los trozos en que Ángel y Demonio aparecen (sobre todo este ultimo). El único pero que se le puede sacar es la pequeña refriega que tiene Crowley con Ligur y Hastur, me hubiera gustado que tuviera más chicha, xD. Por lo demás hay dos estrofas que las voy a guardar en mi memoria:
... Y también el contrato de mantenimiento del ordenador, que decía que si la maquina 1) no funcionaba, 2) no hacía lo que decían los anuncios caros, 3) electrocutaba al vecindario más próximo, 4) o no se hallaba directamente en la onerosa caja al abrirla, aquello era expresa, absoluta y tácitamente responsabilidad ajena al fabricante, y que cualquier intento de tratar lo que se acababa de pagar como propiedad del comprador desembocaría en los servicios de unos hombres muy serios con maletines amenazadores y relojes muy finos. Crowley se había quedado impresionado con las garantías que ofrecía la industria informática, y de hecho había enviado Abajo unas cuantas, a la atención del departamento que redactaba los contratos de las Almas Inmortales, con uno nota amarilla pegada que decía: <<A ver si aprendéis>>
Al parecer los seres humanos hacemos que los demonios sean unos aficionados y razón no les falta.
Crowley no estaba acostumbrado a que la gente lo identificara tan deprisa, pero Adán lo miraba como si llevara la historia de su vida escrita en el cogote, y la estuviera leyendo. Por un instante sintió el terror verdadero. ...
Es interesante ver que incluso hasta los demonios tienen miedo. Para mí, el personaje que más me ha gusta a sido Crowley, tiene cierto aire al capitán San Vimes.
Otro dato curioso que me llamó la atención fueron los cuatro jinetes del Apocalipsis. Según la biblia son: Guerra, Hambre, Muerte y Victoria. En el libro son todos iguales salvo Victoria, que es sustituida por Polución. Además los cuatro caballos que montan son sustituidos por motos.
Sin duda un libro que recomiendo leer y doy las gracias a Ghorry por proporcionarme tan singular obra.
Saludos























