por Crikrien el Vie Ene 14, 2011 3:11 pm
1º Tenía unos ocho años, yo que sé, por aquel entonces no sabía nadar, el profesor me dijo que me tirase sino me suspendería, y el muy subnormal se fue al baño, total me tiré como un gilipollas, y si no llega a ser por un colega mío que se tiró a salvarme y me levantó me muero. Estuve en shock sentado, todavía recuerdo la paranoya que era intentar subir y no llegar a la jodida superficie, y me movía, pero me hundía, pensé que me moriría y entonces el colega me ayudó a subir tirándose. Y eso que no eramos ni amigos, solo conocidos lo tipico.
2º Accidente de tráfico, no diré motivos, pasó y punto, no iba ciego, un volantazo en un puente (Quien sepa de Málaga hablo de la carretera hacia la universidad que se usa también para llegar a cartama creo, cuando estaba en obras había una curva y luego el puente ese porque por debajo hay autovias que van para torremolinos y para granada.), por fortuna el quita-miedo aplacó el coche e impidió que me cayese por el puente, comencé a chocar con los quita miedos, por suerte pude esquivar a un coche que venía detrás. Solo hay imágenes, no pensé, mis manos y dedos decidieron por mí enderezar el coche y salvarme.
3º Andando por una zona pijita de malaga, pensando que nadie nos podría vacilar y tal, un notas nos dijo algo, mi colega le contestó, pero en ese momento no pasó nada, luego bajando la cuesta, nos esperaban con un coche cinco notas, lo normal en una pelea y tal, dos contra cinco, lo que ocurre es que cogieron varias piedras los hijos de puta y una casi me da en la puta cabeza. (Otra vez, por fortuna, no pensé sencillamente me moví.) Las otras fueron por la pierna y tal, que también pude esquivar, pero la de la cabeza, es que la vi y no la vi, fue algo jodidamente rallante.
4º Y la más estúpida de todas, de milagro no me clavé una katana en el ojo hasta el fondo, tengo muchas armas y algunas veces las dejaba en mi cama, como era gilipollas con 14 añitos me lancé en la cama, con tan mala o buena suerta que la punta de la katana me rozó debajo del ojo entre la nariz y el ojo, no me preguntéis como es que no me la clavé más o menos.... yo todavía no lo sé, lo que está claro es que si me la llego a clavar más me quedo tuerto y por la posición de la katana no sé si hubiese traspasado el ojo, estaba y está con una puntita jodidamente fina.
Y bueno, podría hablar de borracheras, pero vaya, os diré que no mezcleis absenta, jb, pizza quemada y medicamentos.. me tiré 10 horas en un sofá, ni siquiera soñé, como si el cerebro se me hubiese desconectado, además de todo lo que vomité, pero no creo que hubiese muerto jajajaj