por Aliara el Vie Feb 24, 2012 12:16 am
Aunque hace tiempo que me las leí, yo hice lo propio con las novelas distópicas.
Empecé por 1984 porque me la había recomendado encarecidamente mi hermano que, como filósofo, se dedica a hacerme leer cosas un poco más extrañas (en este caso escogió algo normalito). Y la verdad es que el libro me pareció muy muy bueno. Lloré bastante con el final -soy una pánfila, cof cof- porque la historia me había absorbido por completo. Llegué a sentirme desolada, como Winston, sin poder ni saber hacer nada. Incluso he soñado alguna vez con el mundo, de forma distraída. Además, me sirvió mucho para darme cuenta muchas cosas que pasaba por alto. El discurso de fondo me pareció simplemente brillante. Recuerdo que me senté una noche entera con mi hermano para hablar de los temas que trataba 1984. Estuvimos hasta las 4 de la mañana hablando discutiendo sobre ello y fue muy gustoso. La verdad es que lo que me chocó más fue el crimental y la neolengua. Sobre todo la última, que me dejó un mal sabor de boca con el epílogo y la carta de los derechos...
Después immediatamente me leí A Brave New World. Lo cogí en inglés, para que me llenara más la lectura y, vaya, me impresionó también. Aunque me gustó más 1984, a Brave New World tiene algunas ideas interesantísimas. Esta vez fui yo quien le dijo a mi hermano que se lo leyera, que le iba a gustar. Y bueno, la verdad es que yo lo tomé más con el libro que no él. Me gustó especialmente la idea de el sexo libre pero los padres como pecado. Me pareció a la vez una idea antinatural y muy natural. Por ejemplo, mirando una selección de cualquier tipo de animal podemos encontrar que con los padres no suelen desarrollarse vínculos muy fuertes, excepto en algunas especies. Entonces la idea de unos padres tabú, por así llamarlo, me parecía a la vez un pensamiento que tenía que salir por fuerza a la mente de alguien en un futuro así planteado pero a la vez es muy antinatural porque tampoco tiene por qué establecerse la relación tabú. Al menos a mi parecer. La idea del campo natural como zoo y, además, como zoo aislado visto con asco me pareció chula.
Después vi A Clockwork Orange. Y después me leí el libro, también en inglés, más que nada para ver cómo lo hacían con el Nadsat. Me gustó más la película, si tengo que decir la verdad. El libro está muy bien, por supuesto, la idea está sacada de allí y me encanta. Aunque yo tampoco lo incluiría en el tópico de distópico (je, juego de palabras malo). Más bien es una historia que no plantea sus personajes ni como ideales de bondad ni ideales de maldad. Son muy malos, pero son malos raros. La película coge la idea bastante bien del libro y la sabe desarrollar y plasmar de un forma más o menos escalofriante. Me encantó, sinceramente. Además, así en general, me gusta mucho Beethoveen (sobre todo por haberse apartado de los malditos ideales de la música clásica e inicar el romanticismo) y todas las referencias que hace a él me parecen muy acertadas.
Y finalmente completé el ciclo que tenía predispuesto con Farenheit 451. Muy mal haberla dejado para el final, sinceramente la novela no me gustó nada. La historia estaba bastante bien y prometía mucho. Empecé a leerla, lápiz en mano, apuntando todos los detalles, dobles fondos que le podría sacar, explicaciones alternativas... Pero nada. No la vi a la altura ni por asomo de las otras tres. Si a caso el lenguaje, mucho más romántico y con imágenes más elaboradas que las otras novelas. Pero la historia y la forma de desarrollarla quedaba muy atrás. No sé si todos los libros venían con lo mismo, pero la edición que compré venía con dos cuentos detrás. Esos dos mini-cuentos eran bastante mejores que la novela principal en sí. Una decepción muy grande... Lo único que me gustó fue el personaje principal, que, siendo tan vacío y carente como es, representaba a la perfección el estadío de la mayoría de la población actual.
Actualmente me estoy leyendo libros de lectura obligatoria porque siempre los dejo para el final... soy un desastre. Además, lo compagino con la lectura de De aquí al infinito, una especie de novela-tratado sobre las matemáticas actuales (aunque ya tiene un par de añitos). Como buena aficionada a esta gran materia, el libro me fascina sin más ni menos. Tengo pendiente de empezar a leerme Juego de Tronos, pero tengo que esperar a que el tiempo sea un poco más abundante. Pretendo disfrutarlo como toca.
¡Agur!
Freedom for
Schrödinger's Cat and
Pavlov's dog.