
No importa lo que seas. Lo importante es cómo lo vendas.
Mad Men es posiblemente la mejor serie de la actualidad, junto al tridente Breaking Bad - Game of Thrones - Boardwalk Empire. Partiendo de esa grandilocuente base, su visionado es obligatorio.
Mad Men narra los comienzos de una de las más prestigiosas agencias de publicidad de los años sesenta, y se centra en uno de los más misteriosos ejecutivos de la firma, Donald Draper. Un hombre con un gran talento.
Mad Men es la mirada a los hombres que dieron forma a las esperanzas y sueños diarios de los americanos de la época. En 1960 la publicidad era considerada una de las profesiones con más glamour de la época. Era un momento de gran ebullición en todos los sentidos; la manipulación profesional y el acoso sexual son parte del trabajo y de los negocios.
Hace bastante tiempo escuché hablar de esta serie, veía todos los premios que ganaba, pero no conseguía llamarme nada la atención. Supongo que será porque no me interesaba "eso" de la publicidad, y mucho menos los años en los que se ambienta. Pero hace poco decidí ponerme con ella y no me arrepiento. Ayer terminé la primera temporada.
Es una serie difícil, para ver con calma, nada de acción, ni cliffhangers que cortan el aliento sino que está hecha a base de grandes personajes y dialogos, y además la ambientación está muy cuidada. Don Draper, el protagonista, es uno de los mejores personajes de TV jamás creados. Muestra en público un perfil triunfador y atractivo; vende productos, pero el producto estrella es él mismo, el vendedor impacable destinado a seducir, aunque sea el ser más imperfecto de todos. Además es un recorrido histórico fascinante y muy fidedigno, y la ambientación es sencillamente brutal. Los creadores de la serie juegan con nosotros. Nos venden el producto, como los protagonistas venden los suyos.
Lleva cuatro temporadas de trece capítulos cada una, y la quinta temporada se estrenará en marzo del año que viene. Además ya tiene fecha de caducidad, en total tendrá siete temporadas.
Pues ale, a comentar!













