Bueno, después de un rato de pensar, he decidido abrir un tema, más o menos personal. Un tema anecdótico. Es un tema para hablar de nuestros roces con la ilegalidad y el mundo del crimen. Para relatar los crímenes que nos han sucedido. Este tema no es para decir "Pues cuando era niña me robé una golosinas de la tienda de la esquina" o "pirateo cosas" (ya existe un tema para eso). Este tampoco es para quejarse "las compañías disqueras me roban el dinero con sus precios". Esto es para cuando un hombre en la mitad de la noche te sacó una navaja y te pidió la cartera de forma muy amable. Pueden incluir anécdotas de sus familiares y amigos también.
Ahora la situación que me lleva a escribir este post. Hace cosa de cerca de tres meses, nos asaltaron a tres amigos y a mi, con peligro de secuestro. Otro amigo nos había invitado a su fiesta de cumpleaños. En ruta, poco antes de las nueve de la noche, pensamos que sería de buen gusto llevar unas cervezas. Vamos a una gasolinera a comprar, pero no encontramos una marca específica (Nochebuena) que estábamos buscando. Casi al lado de esa gasolinera había un Seven Eleven bien iluminado y con más variedad de bebida, así que nos dirigimos ahí. Nos estacionamos y entramos. Encontramos lo que queríamos tomar, así que pagamos y fuimos al coche bastante animados divertidos y listos para una buena noche. Encendemos el coche, estamos listos para irnos, cuando se acerca un hombre a pedir direcciones. La amiga que iba con nosotros era de la zona, así que no había razón para no ser amables. Nos pregunta un par de cosas y se apoya en la ventanilla del coche. Momento en el que nos dice:
-Tengo aquí un arma. SI hacen lo que les digo, no habrá ningún problema. Déjenme subir al carro.
Otro hombre se acercó, vigilando que no nos moviéramos. Con el auto apagado y dos personas posiblemente armadas. No había peligro inmediato, así que tuvimos que hacer lo que nos pedía. Tuvimos que dejarlo entrar, y se sentó al lado del amigo que se había mostrado más desafiante.
-Estamos buscando a unos que nos deben dinero. Necesitamos que nos den cierta información.
No había forma de negarse. Primero nos preocuparon pues al pedir las escuelas a las que asistíamos, el que iba conduciendo si era de esa escuela (una escuela de paga, no barata, que les podría haber indicado que teníamos cierta cantidad de dinero). Casi enseguida tuvimos que mentirles. No pintaba bien. Nos preguntaron nombres, de nuestros padres, nos hicieron darles el dinero, los celulares y reproductores de MP3. Todo el tiempo insistiendo que sólo es un trabajo y que no quieren hacernos daño. Incluso nos dejaron hablar con "su jefe". Nos dijo que los policías de la zona trabajaban con ellos. Les creímos, pues varias veces pasaron uniformados justo atrás de nuestro coche sin que pasara nada.
-Esto es como seguro. Nos los llevamos, vemos que no son los que buscamos y les regresamos las cosas. Tómense una cervezas mientras tanto. No se muevan en diez minutos.
El primer hombre se va, el segundo se queda unos minutos y se retira con el otro. Solos por fin, nos relajamos un poco. Sabemos que nos robaron, unos ladronzuelos de poca monta. Decidimos seguir sus instrucciones, para evitar problemas. Casi nos estábamos riendo, aliviados de que ninguna arma hubiera salido a relucir. Un amigo incluso estaba más molesto de haber perdido su viejo iPod que nada. Cerca de los diez minutos, encendemos el coche y escuchamos un poco de música. Estamos listos para irnos cuando para sorpresa de todos. EL primer hombre regresa.
-Nuestro hombre viéndolos nos dice que encendieron el motor. Esperen diez minutos más, que aún no hemos terminado de revisarlos.
Incluso nos regresó el iPod viejo. En ese momentos nos asustamos más. No había nadie en la calle, pero si parecían estarnos observando. Ya no sabíamos si su historia era cierta. Apagamos el motor y esperamos, con miedo de quienes nos veían. Y estábamos listos para esperar bastante más. Pero una camioneta blanca con vidrios entintados se estacionó a nuestro lado. El estacionamiento era pequeño, pero eramos los únicos estacionados y lo que es más, había hecho maniobras para estacionarse con el morro hacía adelante, como para salir rápido. Decidimos no esperar a ver si eran simplemente unos clientes. La actitud era sospechosa y los celulares y dinero no valían la pena. Huimos. Lo que fue peor, otro auto que se estacionó junto a la camioneta salió en el mismo momento. No fuimos directamente a la casa del amigo. Primero dimos varias vueltas, para asegurarnos que nadie nos seguía. Por suerte, nadie lo hacía.
Al llegar a casa de nuestro amigo, nos comunicamos con nuestras familias. A la amiga que iba en el coche el habían hablado a su padre y el extorsionaron una fuerte cantidad de dinero, de su automóvil y su laptop. El resto nada más perdimos celulares y dinero. El susto siguió durante bastante tiempo. No denunciamos, pues claramente había policías involucrados con los criminales.
Aunque esa no ha sido la única vez que he tenido encuentros con el mundo "criminal", esta es la más reciente. ¿Alguien más ha tenido esta clase de experiencias? SI es así, pueden compartirlas aquí. Luego pondré más (el secuestro de un amigo, el secuestro express de mi padre, otro robo, etc.), si el tema tiene éxito.

















