Aqui va
Spoiler: Ver
En una época lejana, muy lejana a la nuestra, existía una ciudad llamada Thanksville.
Como su propio nombre indica, esta villa era reconocida por su gran gratitud. Allí vivía un niño llamado John. Este niño era impulsivo, travieso y algo que todo hemos sido cuando eramos pequeños: Cotilla. Tenía el pelo verde corto, fuertes piernas y 12 años.
El odiaba los días de entrenamiento, pues era un chico muy tranquilo y despreocupado. Uno de esos días su mentor, Carter, le dijo: ‘’ Yo sé que tu, en el fondo de tu corazón, quieres ser espadachín. Pero para llegar a eso, antes debes confiar en ti mismo.
John se quedó pensando en lo que su instructor le expresó.
John era huérfano. Su padre murió en la Segunda Guerra de la Piratería. Su madre, en cambio, falleció al dar a luz.
John se llevaba muy bien con sus vecinos: Eliza y Light.
Ella era rubia, tenía pelo largo hasta la cintura y su misma edad. Al contrario que John, Eliza era juguetona, activa y siempre andaba gastándole alguna broma a este.
Light era más parecido a John, calmado, risueño pero con carácter. Este tenía el pelo de color rojo oscuro, cuerpo delgado y muy alto. Los tres quedaban siempre en la esquina de la taberna a las cuatro y media de la tarde, pues las clases empezaban a las cinco.
Una vez estaban los tres juntos, iban a dar una vuelta para pasar el tiempo: Algunas veces iban al río, otras a sentarse junto a la sombra del Gran Sauce… etc. A las cinco ya iban camino al dojo. Hoy Carter tenia preparada una sorpresa, en especial para John.
Era su cumpleaños.
Al llegar allí, su maestro los miraba con una sonrisa de oreja a oreja. Eliza y Light sabian que algo tramaba. John, en cambio, subio las escaleras hasta la azotea. Siempre iba a ese lugar antes de comenzar la practica.
Detrás de el estaban los demás, preparados para gritar:
- ¡Feliz cumpleaños, John! ¿Te creías que nos habíamos olvidado? Je je, ¿Cómo se nos iba a pasar algo asi?- dijo Carter acariciándole la cabeza- ¡Que inocente eres!
Como su propio nombre indica, esta villa era reconocida por su gran gratitud. Allí vivía un niño llamado John. Este niño era impulsivo, travieso y algo que todo hemos sido cuando eramos pequeños: Cotilla. Tenía el pelo verde corto, fuertes piernas y 12 años.
El odiaba los días de entrenamiento, pues era un chico muy tranquilo y despreocupado. Uno de esos días su mentor, Carter, le dijo: ‘’ Yo sé que tu, en el fondo de tu corazón, quieres ser espadachín. Pero para llegar a eso, antes debes confiar en ti mismo.
John se quedó pensando en lo que su instructor le expresó.
John era huérfano. Su padre murió en la Segunda Guerra de la Piratería. Su madre, en cambio, falleció al dar a luz.
John se llevaba muy bien con sus vecinos: Eliza y Light.
Ella era rubia, tenía pelo largo hasta la cintura y su misma edad. Al contrario que John, Eliza era juguetona, activa y siempre andaba gastándole alguna broma a este.
Light era más parecido a John, calmado, risueño pero con carácter. Este tenía el pelo de color rojo oscuro, cuerpo delgado y muy alto. Los tres quedaban siempre en la esquina de la taberna a las cuatro y media de la tarde, pues las clases empezaban a las cinco.
Una vez estaban los tres juntos, iban a dar una vuelta para pasar el tiempo: Algunas veces iban al río, otras a sentarse junto a la sombra del Gran Sauce… etc. A las cinco ya iban camino al dojo. Hoy Carter tenia preparada una sorpresa, en especial para John.
Era su cumpleaños.
Al llegar allí, su maestro los miraba con una sonrisa de oreja a oreja. Eliza y Light sabian que algo tramaba. John, en cambio, subio las escaleras hasta la azotea. Siempre iba a ese lugar antes de comenzar la practica.
Detrás de el estaban los demás, preparados para gritar:
- ¡Feliz cumpleaños, John! ¿Te creías que nos habíamos olvidado? Je je, ¿Cómo se nos iba a pasar algo asi?- dijo Carter acariciándole la cabeza- ¡Que inocente eres!
Buenooo Graciaas y espero vuestra respuestaas




