Ciudadano Kane es una película idónea para ser contemplada comódamente desde el sofá de tu casa, y hubiera sido perfecto si mientras se observa la película, se hubiera escuchado el suave repiqueteo de las gotas de lluvia en el cristal.
Es una película cuyo principal motor para que prosigas viéndola es la incógnita acerca de la palabra Rousban, e instantes después de que Kane pronunciara dicha palabra, observamos la noticia de su muerte, mostrándose algunos aspectos de su vida y singularidades, remarcándose algunos elementos como: " un imperio sobre un imperio"...
Imaginaba que la estructura de la película sería la curiosidad que sentía el periodista acerca de la palabra, su investigación e interrogación a las diferentes personas que tuvieron contacto con Kane basándose en un interrogatorio de preguntas del periodista y respuestas del entrevistado, pero me alegré cuando observé que se utilizaba flashbacks para describir su vida junto al uso de comentarios de los entrevistados, lo cual mejora el ritmo de la película y permite hundirse mejor en la atmósfera que nos quiere mostrar la película.
La música no es omnipresente en la película, pero sí juega un papel interesante que condiciona algunas escenas y mejora el efecto que se persigue. Como ejemplo de ello, se podría señalar la música que acompaña a un Kane que llora mientras esconde en su bolsillo aquella bolita de cristal donde nevaba...
Es interesante el detalle de que la película empiece y termine mostrando la imagen de la verja y el cartel: not trespassing, como si se remarcara ya cual sería el final de la película, nadie podrá saber la verdad acerca de Rousban, excepto el mismo Kane y los mudos espectadores que disfrutan de esta película.
Resulta curiosa la personalidad de Kant, uno avanza en la película, percibe parte de su vida, lo ve en su juventud triunfando, bromeando y lleno de vida y de vigor para finalmente acabar marchito, solo en su castillo ( mundo lo llamará posteriormente un amigo suyo) fijándose en lo único que realmente creo le importó de todas sus posesiones: el recuerdo de su lejana infancia, de aquella isla en la que él vivió y de la cual se alejó, rodeado de todo el lujo, riqueza, fama y poder que llevaba sobre sus hombros como un manto y le precedía allá por donde fuera. Se produce una evolución notable de un Kane joven, sediento de defender la verdad y los derechos de los ciudadanos, bromista, rebelde y provocador, fiel a sus preceptos ( incluso llegó a diseñar una declaración de principios) para acabar siendo una víctima del poder, intentando hacer creer que los demás dependen realmente de él, dirigiendo la vida de los demás ( como se aprecia en el enorme esfuerzo que realizó para conseguir el triunfo de su segunda esposa, pese a que él mismo creo que interiormente sabía que aquello no era más que otro fracaso en su vida). Para destacar la contradicción que se produce en Kane, se podría señalar el comentario que realiza al banquero: "si no hubiese sido tan rico, hubiera sido un gran hombre", o el momento en que rompe la declaración de principios que su amigo le había enviado.
La película está repleta de detalles curiosos y conmovedores, tales como la escena en la que Kane y su primera esposa leen los periódicos rivales cada uno, en silencio, observándose entre ellos de una forma cautelosa o la cara de tristeza de Kane cuando su segunda esposa lo abandona.
Es curioso que su mejor amigo nos adelantara durante la celebración y la fiesta que organiza Kane que el propio Kane se desviara de su objetivo de mostrar la realidad y no manipular la información ( y en caso de manipularla, lo hacía a favor de su país, tal como se aprecia en su intervención en los sucesos bélicos entre América y España) . En ello caería más tarde Kane, cuando no renuncia a que se publique las críticas negativas a la actuación de su segunda esposa, recordando sus principios anteriormente pronunciados.
También se puede percibir en la película una crítica al materialismo, a poseerlo todo: estatuas, animales exóticos, la posesión de un enorme castillo...como se observa en la inmensidad de objetos que se aprecian en su mansión al final de la película y, tras ese breve vistazo a sus posesiones, la quema del trineo donde aparecía la palabra buscada y no encontrada por el periodista y finalmente, la escena de la verja y el cartel, como si se remarcara que en la "verdadera propiedad privada de Kane", su corazón, nadie se había introducido. Incluso su mejor amigo no conocía todos los detalles, ni sus esposas ni su padre adoptivo. Solo en la vida, él y sus secretos. Él y sus posesiones.
La película Ciudadano Kane no es una película de acción, no es una película misteriosa cuyo argumento se sitúe en un bosque oscuro, sino que es una película dulciamarga, capaz de provocar una sonrisa, de conmover al espectador, y en general, conseguir que cualquier espectador que la vea se sienta a gusto y disfrute de una obra como ésta.