
Ryan (Interpretado por el “gran” Elijah Wood), es un joven abogado depresivo que decide acabar un día con su vida. El intento de suicidio fracasa y al dia siguiente todo sigue igual, todo menos Wilfred: El perro de su vecina, al que solo él puede ver como un humano disfrazado de perro, que razona y se comunica con Ryan entrando de lleno en su vida desde entonces. Para el resto de la gente es simplemente un perro.
Más allá de la locura de la sinopsis, hay que aclarar que la serie es una comedia dirigida por Davis Zuckerman, creador de Padre de Familia, destacando múltiples alusiones humorísticas hacia temas tan dispares como series (Lost, the wire), aborto, sexo… de una forma un tanto rotunda y canina.
Wilfred, es capaz de confeccionar de forma muy inteligente y humana, pero sus instintos como perro siguen intactos, lo que hace aun mas disparatada la serie y facilita momentos de risa.
Actualmente han terminado la primera temporada, y os aconsejo tomar contacto con al menos el primer capítulo, ya que duran 20 minutos y se hacen ligeritos. Si os gusta su humor directo y conciso en ese marco tan absurdo, os aseguro que con el paso de los capitulos os conquista, ya que la trama toma cierta profundidad y coherencia dentro de lo que cabe, y el perro se vuelve mas cabroncete y misterioso.








